martes, 14 de julio de 2015

CASA MALAPARTE (1938-42) _ Curzio Malaparte | Adalberto Libera


"Y ¿acaso el atractivo de la casa Malaparte con su repentino aparecer en lo hondo no se parece a un monstruo fósil, o tal vez sólo agazapado, en la punta inhóspita? 
Todo el paisaje que la rodea, desde Tagara a monte Tiberio, posee una fijeza y una belleza ajenas a la medida y a la vida de los hombres. 
Pero como lugar testigo de la ausencia de todo latido, enreda la vida con la temida seducción del umbral postrero. En el estático mediodía, cuando incluso el abismo queda cancelado por la luz, el tiempo es únicamente demora incalculable."

LA ISLA DE LA ESFINGE (1983) FRANCESCO VENEZIA



Casa Malaparte, Island of Capri, Italy
Adalberto Libera and Curzio Malaparte, 1937-1942

Casa Malaparte is situated on a precipitously rocky peninsula that juts into the Mediterranean, miles from civilization. Perched 99 steps above the waves, it is accessible by boat only when the sea is calm. Writer Curzio Malaparte wished to live apart from bourgeois society, and he would spend hours atop his windswept patio contemplating his writing. After his death, the house was abandoned. Its dramatic staircase was later featured in Godard’s moody 1963 film, Contempt, with Brigitte Bardot.


"Today I live on an island in a harsh, melancholy, and severe house which I have built alone lonesome on a cliff hanging over the sea." - Curzio Malaparte



...siempre me ha emocionado esta enigmática casa, refugio extremo proyectado sobre el mar, cuya inmensidad e intemporalidad forman parte de un paisaje que se proyecta en su interior.

Apasionante por su emplazamiento, cargado de sugerencias históricas de la mitología grecorromana, o por la teatralidad de su acceso, que nos hace pensar que estuviéramos asediando una fortaleza inexpugnable.

No menos apasionante es su promotor-arquitecto-poeta, Kurt Erich Suckert (Prato 1898-Roma 1957), que eligió el seudónimo Malaparte porque Napoleón se llamaba Bonaparte y terminó mal, autor de Kaputt (1944) y La pelle (La piel, 1949).

Tampoco nos podemos olvidar de la figura del maestro del movimiento moderno Adalberto Libera (Trento 1903-Roma 1963), que dada la excesiva intervención de Malaparte en la concepción del edificio, hizo que Libera solo hubiera preparado con su proyecto un escenario para que otro realizara una genialidad, en la que el hombre fuera infalible y temporal.






Curzio Malaparte encargó la obra a Libera a principios de 1938. Éste realizo un proyecto esquemático que fue presentado poco después para poder obtener la licencia de obras: una autorización rápida y discreta mediante la intervención de algún alto cargo.

El proyecto define la situación de la casa y la forma alargada sobre la roca de Punta Masullo. La construcción sigue un proceso largo, con muchos cambios durante la obra, debido a la difícil comunicación entre un arquitecto, ocupado al mismo tiempo en uno de sus proyectos más difíciles (el Palacio de Congresos) y un cliente decidido a afirmar su ideal de casa y a obtener un producto muy personalizado.




Emplazamiento y plantas Adalberto Libera (1938)





Modificaciones de Curzio Malaparte


La escalinata conduce directamente a la terraza solarium. Debajo, la casa se desarrolla en tres plantas de distinta longitud. En las dos inferiores se sitúan las habitaciones para los huéspedes. En la planta de arriba está el apartamento de Malaparte, en cierto modo el único importante.

La mitad de la superficie está ocupada por la gran sala de estar, la otra mitad se organiza a partir de un eje de simetría central (coherente con cierta metáfora náutica que recorre toda la casa) que conduce de los dormitorios al estudio del escritor, ocupando éste la parte frontal de la casa.





El atractivo de la casa reside en su aparición como objeto concluido, orgánicamente cerrado en las relaciones de sus partes y al mismo tiempo directamente apoyado sobre el agudo perfil de la roca, estableciendo un sistema de relaciones con los elementos del paisaje circundante.








CASA MALAPARTE EN CAPRI POR FRANCESCO VENEZIA                1975

Libro editado por el Colegio Oficial Arquitectos de Cádiz_2001



La casa es toda de color rojo oscuro, excepto la vela del solárium que es blanca. Una escalinata conecta la casa con la pequeña bahía de abajo. Los materiales de construcción se transportaron por mar.En el libro de Curzio Malaparte «La piel» aparecen referencias autobiográficas a esta casa.


La Casa Malaparte es una elevación del terreno. 

Las imponentes gradas trapezoidales y el solárium coronan, al borde de Punta Masullo, la larga serpentina del sendero a media ladera y la estrecha y escarpada escalinata final.

La residencia se expande «por debajo» y de forma independiente, llenando el vacío entre el plano artificial y la línea natural del desfiladero rocoso.





No hay comunicación alguna entre la residencia y el solárium: la entrada, ganada a un lateral, es irrelevante; incluso los conductos de ventilación están cortados al ras para eliminar de la imagen del espacio superior cualquier rasgo alusivo a una cubierta.

En esta total indiferencia del espacio superior hacia la residencia subyacente reside la clave para comprender la casa. Árida y roma por fuera, renuncia a funciones y signos efímeros. Franquea, enlaza, domina.

Prolongación artificial del enclave, forma expresiva de un acto de asentamiento primario.Piedra de toque, como el «midi le juste» que separa dos momentos y mide las alternancias cíclicas. 

Lugar testimonial y por ello también lugar del recuerdo.






Las ventanas no desvelan el interior. Son cortes secos en los muros, órbitas de un monstruo fósil, o tal vez, sólo agazapado en la punta inhóspita. 

Es extraño, pero podría pensarse, incluso, que lo que se ve sea sólo la parte emergente, solar, de la casa y que el resto se adentrara, ahondando, en el cuerpo de la roca, hacia abajo, hasta el mar, a través de recovecos y grutas, entre paredes tornasoladas y bóvedas jaspeadas: exactamente igual que en la mítica conexión entre la Grotta Azzurra y la Villa imperial de Damecuta, brote de audaces infraestructuras en la linde imposible.



El vínculo de casa Malaparte con la morada de Tiberio es sutil: lo que perdura en estas ruinas -más allá de la pérdida de las funciones, de la decoración, en parte de la estructura- es el programa constructivo basado en el predominio de la arquitectura «de apoyo» sobre la residencia. En Villa Jovis y más claramente, en Damecuta, la función de habitar queda constreñida en espacios cerrados, escondidos. Es secundaria. 

Los elementos de conexión con el paraje son los protagonistas: la logia-ambulatio(1),los miradores, bordes edificados del acantilado, miden lo temerario del acto de ocupación. 
Espacios de la «prestancia» en los que el programa prevalece sobre el diseño. Las mismas características están presentes en la casa Malaparte.



Las gradas y el solárium, que forman un todo, carecen de pretil. Un realce del borde, una moldura, marca el perímetro sobre el precipicio. La relación con la naturaleza no edificable del lugar queda acentuada por este «olvido funcional»: el carácter ritual prevalece sobre el doméstico, acogedor. 

El elemento blanco sobre el solárium es un velarium (2) que se desenrolla sobre su propio soporte cilíndrico y queda anclado al suelo: es una vela petrificada. 

Pero en el juego de las analogías existe otro vínculo para la casa Malaparte. Un vínculo de la memoria; el recuerdo de la estancia del escritor en Lipari. 

Iglesia de Lipari

La acrópolis de la isla que se yergue entre los dos mares, el carácter sagrado de la larga escalinata de acceso, la árida disposición de los objetos arquitectónicos sobre el plano artificial, lo imperturbable como «medida» de la volubilidad de la naturaleza circundante, son recuerdos que adquieren forma en la «casa como yo» de Capri. 

La casa se desarrolla en tres planos por debajo de las gradas, luego en dos; por último, en la parte final en un plano único: la residencia en el plano principal, una hospedería en el intermedio, algunas dependencias de servicio en el más bajo.

El plano principal, dispuesto en su totalidad por debajo del solárium, se subdivide en dos partes iguales (cada una de igual longitud a la de la escalinata): la primera parte la ocupa el amplio vestíbulo-sala, la segunda los dormitorios, los cuartos de baño y el estudio.




El programa funcional se basa en un eje de penetración principal cortado por ejes secundarios y en una progresiva segregación de los ambientes, y concluye en el estudio, Sancta Sanctorum de la casa. 




El elemento paradigmático de la planta es una «T» invertida, colocada entre la sala y los dormitorios: las dos direcciones de desarrollo se evidencian en el desdoblamiento de las puertas en el fondo y en las dos ventanas de los extremos del estrecho espacio transversal. El amplio vestíbulo-sala, pavimentado con losas de piedra gris dispuestas en opus incertum, se llena con la gran chimenea en cuyo interior se abre una ventana pequeña, sellada con un bloque de cristal de Yena. En invierno, el sol bajo del atardecer mezcla su luz con la de la llama. En las paredes laterales, cuatro enormes ventanas, levemente separadas del suelo, abarcan todo el arco del paisaje. 



FRANCESCO VENEZIA con GABRIELE PETRUSCH 



1 Concepto arqueológico latino. Significa un lugar o logia para pasear. 


2 Velarium: toldo




  Casa Malaparte 
  Punta Masullo, Capri, Italia. 1938-1942
  Curzio Malaparte | Adalberto Libera

ENLACES:


CASA MALAPARTE_Francesco Venezia por Roberto lombardi

red2 malaparte


BIBLIOGRAFIA:

- Venezia, Francesco. Casa Malaparte. 
- Talamoda, Marida. Casa Malaparte. New York. Princeton Architectural Press. 1992.
- McDonough, Michael. Malaparte: Casa come me. Clarkson Potter. 1999.
- Delorme, Jean Claude. Architect’s Dream Houses. Abbeville Press. New York/London/Paris. 1994.
- Hejduk, John. "Casa come me". Domus 605, abril 1980.
- Muñoz, María Teresa. "La casa sobre la naturaleza". Arquitectura 269. (Publicación del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid).
- Savi, Vittorio. "Orfica, surrealista. Casa Malaparte a Capri e Adalberto Libera". Lotus International 60 "Abitare nell'architettura", octubre-diciembre 1988.
- Purini, Franco. "Casa Malaparte, architettura senza architetto?". Casabella 582, septiembre 1991.
- L'architecture d'aujourd'hui 689, octubre 1997.
- Dunster, David. 100 casas unifamiliares de la arquitectura del siglo XX. Barcelona. Gustavo Gili.

2 comentarios:

carlos bento dijo...

Esta casa siempre me resultó inquietante. El post resulta escueto y explica muy bien la aportación de Malaparte en el diseño.

HASXX dijo...

¡Emocionante casa! mucho más explicada por el magnífico arquitecto italiano FRANCESCO VENEZIA (sino lo conoces tiene una obra muy interesante) que en parte fue quién luchó por su acertada restauración, perfectamente explicada en el nº648 de la revista Casabella. Gracias y Saludos Carlos.

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