sábado, 27 de febrero de 2016

LA FÁBRICA DE TURBINAS AEG (1907-1910) _ Peter Behrens


Poster de la exposición "Peter Behrens. La AEG 1907-1914" celebrada en Barcelona, 1980.


La obra de Peter Behrens (1868-1940) puede reseguirse a través de sus clientes. Al principio trabajó para un mecenas, el Gran Duque Ernst Ludwig von Hessen, en la colonia de Darmstadt, ocupándose de las artes decorativas y del mobiliario; su segundo cliente fue la AEG (Allgemeine Elektrizitäts Gesellschaft), que representó para él un decisivo encuentro con el diseño y con la arquitectura de las grandes instalaciones industriales; el tercero fue el Ayuntamiento socialista de Viena, para el cual se dedicó al sector de la vivienda popular. En 1927 se trasladó a Viena y ocupó la cátedra que había sido de Otto Wagner.




Casa de Peter Behrens en la colonia de Darmstadt

Peter Behrens se convirtió en el arquitecto de la casa "A.E.G."


Para el nacimiento del protorracionalismo "fue de capital importancia el movimiento alemán denominado Deutscher Werkbund e iniciado en 1907, que constituyó la aplicación más integral de algunos de los principios morrisianos del Arts and Crafts, con la aceptación, además, de una realidad mecánica aplicada a las artes constructivas. Fue durante este período cuando Peter Behrens se convirtió en el arquitecto de la casa "A.E.G." y posiblemente el primer caso en que un arquitecto fue llamado, no sólo como proyectista y constructor, sino también como diseñador de los diversos productos de una gran industria (-se encargó de dar la forma de todos los productos de esta empresa, desde las lámparas a los radiadores, desde la decoración de sus sucursales a la publicidad gráfica-).


FÁBRICA DE TURBINAS AEG (1907-1910)

La primera muestra significativa de su genialidad se materializaría en la construcción de la fábrica de turbinas de la "A.E.G.", en Berlín, donde utilizó de manera racional el cristal y el acero, empleando también este último en la cubierta. (Dorfles, G., ob. cit., págs. 35-36).

Fábrica de turbinas AEG (1907-1910)

Se trata de una construcción emblemática y uno de los edificios más significativos del protorracionalismo. "Consta de una gran nave de 297 por 39 metros, flanqueada por un cuerpo de fábrica de dos órdenes con cubierta plana. La estructura metálica, de pórticos de celosía triarticulados, era visible en el exterior en lo que se refiere a los montantes, dispuestos entre grandes cristaleras, pero sólo en los lados alargados de la construcción; en los testeros la estructura es invisible, aunque determina su configuración.


En efecto, el extradós de la cubierta sigue el perfil quebrado de la parte superior de los pórticos; continuando esta sección hasta los testeros, Behrens realiza un frontón que no es triangular como el esquema clásico, sino que tiene el perfil superior quebrado. Debajo de este frontón vuelve a aparecer una gran ventana idéntica a las que existen entre los montantes en la fachada lateral. En las esquinas se disponen unos paños macizos, de espesor decreciente con la altura, que alcanzan el nivel de la cornisa, dando lugar al vuelo de ésta y del tímpano adyacente y a una potente zona de claroscuro." (De Fusco., ob. cit., pág. 195).



Sección, vista interior y planta general de la fábrica de turbinas AEG (1907-1910)


Behrens, siguiendo la máxima de Schinkel de que "el valor artístico de la obra lo determina la representación del ideal de la funcionalidad", no confía el carácter de la obra únicamente a sus valores constructivos y funcionales, sino que idealiza dicha función. También podemos ver este edificio como una síntesis entre un templo griego y un taller, en donde coexisten elementos estructurales -como las grandes articulaciones de hierro de la parte inferior de los montantes-, y recursos ópticos de resonancias vitrubianas.





La fábrica de turbinas AEG representa el paradigma de toda la edificación industrial del período racionalista que comienza con la fábrica Fagus de Walter Gropius. Sobre su valor simbólico podemos citar las observaciones de Koenig ("L'ereditá dell'Espressionismo"):

"En el caso de la AEG berlinesa creo evidente que la Turbinenfabrik no es como el Excelsior, la representación de la glorificación del trabajo, con el obrero de torso desnudo que perfora el Simplón, la justa enseña del socialismo universal. Es, por el contrario, la glorificación de la máquina eléctrica en un enorme volumen único dominado por el puente-grúa; en el que el trabajo humano es como la paciente araña que teje las interminables bobinas de los motores eléctricos acoplados en las turbinas".



Bibliografía

Osuna Redondo, R. Y Valcarce, M.T. (1997), Peter Behrens: guía de arquitectura. Madrid. Nerea.
Gillo Dorfles (1980), La arquitectura moderna. Barcelona. Ariel. Col. Ariel quincenal 151, págs. 35-36
Renato de Fusco (1981), Historia de la arquitectura contemporánea. Madrid. Blume. págs. 184-187 y 195-198
Fernando Chueca Goitia (1992), La arquitectura: del Barroco a nuestros días. Barcelona. Carroggio S. A. de Ediciones. Tomo 4º de la Historia del Arte. pág. 217
Giulio Carlo Argan (1976), El arte moderno. Valencia. Fernando Torres ed. 2ª ed. Vol. 1, pág 238-239

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